Así se prolonga la vida de una bicicleta eléctrica

La típica pregunta de ¿qué mantenimiento necesita una bicicleta eléctrica? es mucho más fácil de responder de lo que cualquier usuario puede pensar. No es caro y tampoco complicado, solo hay que prestar especial atención a los elementos diferenciadores de la bici eléctrica, como son la batería, el motor y los componentes del propio sistema eléctrico. Más allá de eso, los cuidados que necesitan son muy similares a los de una bici convencional.

Porque las e-Bikes no dejan de ser bicicletas y, como tal, necesitan lubricar los elementos mecánicos móviles habituales (cambio, cadena, piñones…) de vez en cuando, comprobar en qué estado están los frenos y revisar periódicamente tanto la presión como el equilibrado de las ruedas.

El mantenimiento de las baterías

El primer consejo para prolongar la vida útil de la batería es utilizar siempre el cargador del fabricante, conectando primero a la batería y después a la red a la hora de cargar; y, al desconectar de la red, primero se desconectará el cargador y luego la batería.

Otra recomendación es evitar que la batería se descargue por completo, puesto que las baterías de litio pueden ver afectadas sus propiedades al quedarse sin energía. Igual de perjudicial que la descarga total es el exceso de carga, por lo que hay que cargar las baterías durante el tiempo recomendado y en ningún caso dejarlas enchufadas a la red durante varios días.

Otro enemigo de las baterías son las temperaturas extremas. Eso sí, antes de recargar las baterías después de haberlas utilizado en situaciones de frío extremo, es recomendable mantenerlas a una temperatura ambiente más cálida durante un par de horas. De esta forma recuperarán su condición natural y la carga se realizará correctamente.

El mantenimiento del sistema eléctrico

Los componentes del sistema eléctrico de una bici eléctrica están diseñados para una vida útil prolongada pero, en caso de surgir algún tipo de fallo, los fabricantes recomiendan acudir al servicio técnico para una correcta solución, evitando el manipulado. Por lo que los elementos tecnológicos como display, controlador, sensores, sistema antirrobo electrónico o el motor, deben ser arreglados en la tienda o el concesionario, más todavía cuando están en garantía.

El lavado de una bicicleta eléctrica

A la hora de limpiar una bici eléctrica no hay ningún problema con mojar los componentes electrónicos, puesto que son estancos y están diseñados para soportar la humedad. Lo que sí es recomendable es extraer la batería y proteger el controlador. Al igual que está terminantemente prohibido utilizar un sistema de chorro a presión, siendo ésta la única diferenciación respecto al lavado de un bicicleta convencional. Además, no pasa nada si se deja secar al aire libre, aunque es recomendable secar a mano sus componentes.

El mantenimiento de ruedas y frenos

Al igual que en una bicicleta tradicional, hay que controlar de forma periódica el estado de los neumáticos. También hay que tener bajo control las presiones, manteniendo unos niveles adecuados al uso y al peso del usuario. Es importante tener en cuenta que el peso de la bici eléctrica es mayor, por lo que se necesita comprobar, muy de vez en cuando, el ajuste de los radios.

En cuanto a los frenos,hay que prestar atención a la tensión de la maneta y ajustar los tensores que hay junto a ella, así como comprobar el estado de las pastillas o las zapatas en los modelos que lo lleven.

Otros elementos

De entre el resto de elementos que requieren la atención del usuario para mantenerse a punto, destaca el sistema de cambio. Si alguna marcha no entra bien o salta, bastará con tensar y ajustar el desviador trasero, aunque es recomendable que este ajuste lo lleve a cabo un profesional.

Por último, es recomendable llevar a cabo un mantenimiento sencillo consistente en apretar periódicamente los tornillos de las bielas de los pedales, la tija del sillín, el manillar y, en aquellas bicis que lo incorporan, mantener bien fijado el transportín y el guardabarros.