La movilidad sostenible revoluciona las calles

En el marco de la nueva normativa de Zonas de Bajas Emisiones (en vigor a partir del 1 de enero) y la revolución de la movilidad sostenible y urbana, se celebraba esta semana el evento de renombre Smart City en Barcelona. Tres días intensos en los cuales las principales marcas del mercado presentaban sus novedades, mientras otras marcas emergentes como Silence nos mostraban innovación en sus nuevas piezas. Sin duda era el evento perfecto para todas aquellas empresas rompedoras y futuristas.

Smart City y movilidad sostenible van de la mano

 

Visita a Reby

Durante el transcurso de presentaciones y acontecimientos, tuvimos el placer de hablar con el Director de Marketing de Reby, Jordi Tomàs. Para aquellos despistados que todavía no sepan de su existencia, se trata de una empresa fundada en la ciudad condal que produce vehículos eléctricos de uso compartido. Hasta ahora su único lanzamiento es el patinete Reby que muchos ya hemos podido ver circular por nuestras calles. 

 

La marca catalana asistió al evento con novedades de cara al futuro. Nos presentaron su nueva bicicleta eléctrica que en cuanto esté disponible, podréis ver en nuestro portal.

 

Aparte de su exitoso patinete, Reby estuvo en boca de muchos a principios de año cuando surgió la polémica con el Ajuntament de Barcelona a raíz de la prohibición por la ordenanza de circulación. Básicamente lo que sucedió es que la marca puso en las calles sus patinetes sostenibles y desde el ayuntamiento decidieron retirarlos de un día para otro. Para ello utilizaron el argumento  de que las únicas empresas de patinetes eléctricos permitidos en la ciudad eran aquellas que dieran un uso turístico y con un guía. 

 

Para contrarrestar esta situación, la empresa decidió acordar con una consultora la habilitación de dos estacionamientos privados. Estos aparcamientos están distribuidos por la ciudad en la Torre Mapfre y el complejo empresarial Fira BCN District. Sin duda esto ha permitido a Reby revertir la situación, pues hasta el comienzo de esta iniciativa, la empresa acumulaba más de 50 multas a lo largo de este 2019. Además la marca indica que ofrece una pequeña recompensa para aquellos usuarios que hagan uso de los puntos de estacionamiento.

 

Propuestas sostenibles, medidas contradictorias

 

“¿Cómo es posible que queramos mostrarnos al mundo como una ciudad verde y sostenible, pero luego tomemos medidas contradictorias?” se preguntaba el representante de Reby. Tenía toda la razón. No se explica montar toda la parafernalia y hacer todo el postureo si después restas alternativas sostenibles a tus ciudadanos. 

 

Así que si quieres dar una vuelta por la ciudad y ver su patrimonio cultural, puedes beneficiarte de Reby. Hasta aquí probablemente todos estemos de acuerdo. Implica una gran ventaja el poder realizar turismo y poder desplazarte por tu ciudad sin contaminar. Pero no tiene sentido ninguno si luego no puedes llevarlo a cabo en tu día a día. Si es para circular, no puedes utilizar estos patinetes. Ni para ir al trabajo. Para ir a clase, tampoco. Mucho menos para ir al supermercado.

 

Ahora o nunca

 

Ahora más que nunca es cuando se debe apostar por la movilidad sostenible, pues los jóvenes vienen empujando con fuerza por la preocupación que les provoca el futuro climático de su planeta. Pero son las instituciones públicas quienes deben dar ejemplo a sus ciudadanos y apostar fuerte por este mercado. No es cuestión de dinero, ni de oportunidades. Ahora ya es cuestión de vida o muerte. Puede sonar catastrófico, pero no sabemos hasta dónde puede llegar esta situación, ni hasta qué punto será irreversible

 

Actualmente estamos viviendo la época de la revolución de la movilidad urbana. Esto es así porque el sector está en expansión y cada vez son más los usuarios que utilizan alternativas sostenibles. Por tanto, dejemos que marcas como Reby nos ofrezcan opciones rentables y sostenibles para poder disfrutar de un futuro más verde. Que no se le llene la boca de palabras a los que toman decisiones en esta materia desde las instituciones públicas. Que sus actos hablen por sí mismos, que es lo más lógico. Ahí será cuando todo este movimiento cobre sentido, tanto la revolución de la movilidad sostenible y urbana como los eventos de carácter innovador como el Smart City.

 

Así pues, demos de una vez por todas ese paso adelante en materia de movilidad sostenible. La revolución de la movilidad urbana ya está en las calles. Las ciudades inteligentes trabajan al máximo para el desarrollo urbano sostenible. Barcelona es una smart city. Facilitemos, pues, que tanto turistas como ciudadanos puedan circular libremente por la ciudad de la manera más “verde” posible.