Las bicis eléctricas con motor inferior a 250w no requerirán homologación

Las ciudades españolas se han plagado de bicis últimamente. Se trata de una nueva forma de desplazarse que ha conquistado el corazón de los ciudadanos. Sobre todo, de aquellos más concienciados con el medio ambiente.

Sin embargo, no todas las ciudades están convenientemente acondicionadas para recibir otro vehículo de dos ruedas. Con o sin “asistencia al pedaleo”, estas bicicletas han llamado la atención de la Dirección General de Tráfico que se ha visto obligada a legislar su uso.

Motor eléctrico inferior a 250w, sin matriculación

“Asistencia al pedaleo” es una muy eufemística manera de llamar al motor eléctrico que se está imponiendo en muchas bicicletas que vemos circulando. Y es que en algunos casos, este motor puede otorgarles una potencia tan elevada que les permite alcanzar grandes velocidades. Por eso la DGT ha especificado a partir de qué momento ya no se les considera bicis normales y se les tipifica como ciclomotores.

Con este comunicado pretende aclarar lo establecido en el Reglamento (UE) nº 168/2013 del Parlamento Europeo y del Consejo, relativo a la homologación y requisitos técnicos de los vehículos de la categoría L.

Este reglamento europeo define las bicicletas de pedaleo asistido como “bicicletas de pedales con pedaleo asistido equipadas con un motor eléctrico auxiliar. De potencia nominal continua máxima inferior o igual a 250W, cuya potencia disminuya progresivamente y que finalmente se interrumpa antes de que la velocidad del vehículo alcance los 25km/h o si el ciclista deja de pedalear“.

Superior a 250w, casco, ITV y seguro

Así, queda claro que aquellas cuyo motor eléctrico tenga una potencia inferior a 250w no necesitarán homologarse ni matricularse. Ejemplos de este tipo de bici es la ebroh passion e.

Por contra, aquellas que superen esta potencia serán clasificadas como vehículos a motor. Serán incluidas en la categoría de ciclomotores y motocicletas. Denominada L1e-A, los vehículos incluidos en ella deberán matricularse, además de cumplir con otros requisitos como la obligación de llevar casco, tener seguro obligatorio o pasar la ITV.