Las bicicletas eléctricas son más saludables que las bicicletas convencionales

De todos es sabido que ir en bicicleta es bueno para la salud ya que, a fin de cuentas, se trata de realizar ejercicio físico. Y si lo hacemos de camino al trabajo todavía mejor ya que nos movemos de una forma sostenible y además realizamos el ejercicio. No obstante, la gente cree que la bicicleta eléctrica no es tan bueno para salud respecto una convencional, aunque la realidad es otra.

De hecho, un estudio realizado en toda Europa por Transportation Research Interdisciplinary Perspectives (TRIP), ha demostrado que los usuarios de bicicletas eléctricas hacen más ejercicio que los de bicicletas convencionales. La muestra se ha realizado sobre más de 10.000 usuarios adultos de siete países de Europa.

El estudio tiene en cuenta el uso real y la asistencia al pedaleo de las bicicletas eléctricas, y se llega a la conclusión que éstas restan una media del 24% de esfuerzo al ejercicio físico y reducen el tiempo del desplazamiento un 35% en rutas con desniveles, así como un 15% en terreno llano.

Curiosamente, es la asistencia al pedaleo lo que permite realizar trayectos más largos en distancia y tiempo, así como reducir el tiempo de uso, por lo que los usuarios las usan con más frecuencia respecto a una bicicleta convencional. Además, la asistencia también permite el acceso a estos vehículos a personas con formas de vida menos activas, siendo la media de edad de 48,1 años, mientras que las convencionales es de 41,4 años. Además, los usuarios de ebikes utilizaban más el coche con anterioridad y su masa corporal era más elevada.

En resumidas cuentas, el uso semanal de un usuario de ebike es de 817 minutos, mientras que los de convencional es de 471 minutos, sin duda una gran diferencia.

El estudio demuestra que el uso de una bici eléctrica es bueno para la salud, incluso más que una bici convencional, y además permite realizar trayectos de manera sostenible, reduciendo los niveles de contaminación y permitiendo una mejora de la calidad del aire de nuestras ciudades.