Titan R: la bicicleta con alma de moto vintage

Son muchos los amantes de lo antiguo, y eso, siendo algo que los fabricantes sobradamente, está devolviendo lo retro a las calles. Un ejemplo de ello es la bicicleta eléctrica Titan R. Te contamos más sobre ella.

Titan R

Debes saber antes que nada que por mucho que por su aspecto pueda parecer una motocicleta de los setenta, Titan R, es una bicicleta. Una bici eléctrica. Y no una cualquiera, precisamente.

Esta obra, fabricada y distribuida por Tempus Electric Bikes, monta un motor eléctrico que le permite desarrollar una potencia de 1kW, lo que le permite llegar a los 45 kilómetros por hora. Pas mal, que se dice hoy en día.

Su aspecto de motocicleta antigua oculto en su supuesto (y falso) depósito de gasolina una batería extraíble de 676 Wh que le permite tener más de cincuenta kilómetros de autonomía. Bonito y bien guardado, sin duda.

Orgullo vinatge

El aspecto retro de la Titan R se consigue en gran parte gracias al asiento de piel típico de las motos de nuestros padres, así como gracias a la luz LED que viste en su frontal. Todo ello, junto con el ya mencionado no-depósito de combustible y las vistosas ruedas  de 26 pulgadas, la hacen un complemento de lujo para los amantes de lo antiguo.

Titan R

Un precio razonable, y una autorización que no llega

Como suele ocurrir con demasiada frecuencia, Tempus se encuentra con problemas para legalizar su apuesta en Europa, dado que la potencia de su creación, la velocidad máxima a la que llega, y el potenciador que viste le derogan, de momento, la aceptación inclusión en la lista de bicicletas pedelec europea.

Titan R: un precio nada desorbitado

Su apariencia puede hacernos pensar que nos enfrentamos a un capricho para ricos, y nada más lejos de la realidad, En Estados Unidos, dónde su legalización ya es un hecho,  podemos adquirir nuestra bicicleta eléctrica con alma de moto clásica por un precio de 2.900 dólares (2.500 con la mitad de potencia), lo que no supone un derroche excesivamente grande en comparación con lo exclusivo de la bici.

¿Será que es cierto aquello de que las apariencias engañan?